miércoles, 4 de mayo de 2011

Cómo amargarle el día a tu médico

Si usted tiene ánimo de embarrarle el día a alguien, su médico puede ser un buen objetivo. No importa si es en un consultorio, policlinico o consulta particular, estas frases probablemente lograran hacer enojar a más de uno. (Este blog no se hace responsable por las consecuencias de su utilización: perdida de la consulta, mala atención o golpes por parte de su médico)

1. Cuando llegue a la consulta abra la puerta, sin llamar, y pregunte si está en la lista.
2. En caso de que el médico tenga la suerte de tener la lista a mano y la paciencia de buscarlo, pregunte por qué aún no le han llamado, aunque llegue con media hora de adelanto.
3. Si lo que encuentra es una mujer, preguntele si es la enfermera.
4. También puede decirle a la mujer que si es ahí donde dan las citas.
5.- Si el médico se ve muy joven, preguntele si es estudiante. Cuando le diga que no, haga como que no le crea y enojese porque no lo atenderá un médico de verdad
6. Cada vez que la puerta se abra para que un paciente entre o salga, asome la cabeza con cara de “¿aún no me toca?”
7. En la sala de espera critique a EsSalud,  y a los médicos en voz alta y clara para que se le oiga desde dentro.
8. Es un clásico decir que el sueldo de todos los que trabajan en el lugar los paga usted directamente.
9. Es también muy efectivo decir que el médico anterior, ya jubilado, era mucho mejor que el actual. Y, además, le hacía todas las recetas que quería.
10. Si va a la consulta del pediatra, lleve a la abuela del niño. Si su intención no es amargarle, sino que directamente le odia, lleve a las dos abuelas.
11. Cuando entre en la consulta y le pregunten qué le pasa, diga eso de…. no sé, usted es el médico ¿no?.
12. Nunca vaya directo al grano: empiece desde que notó un primer síntoma, quince años antes, aunque no tenga nada que ver con su enfermedad actual.
13. Si le preguntan si toma algún remedio, diga que unas pastillitas blancas, redondas, con una rayita al medio.
14. Apenas se siente, deje una torre enormes de papeles que usted imprimió de Internet, sobre todos sus síntomas y los posibles diagnosticos..
15. Cuando vaya a control, diga que el tratamiento no le ha hecho absolutamente nada, aunque se le hayan ido la fiebre, la tos, el mal aliento, y haya encontrado novi@
16. Si va al pediatra, deje al niño correr y jugar por todo el consultorio. Si toma y rompe algo, no lo rete. Un plus, es darle al niño algun chocolate, para que se ensucie las manos y luego tome cualquier cosa de la mesa.
17. Cuando su hijo desconecte el cable del computador, comente al pediatra lo avispado que está para su edad.

18. Insista en que el niño no come, aunque rebose por los dos lados de la camilla y lleve en el bolsillo restos de papas fritas
19. Su madre y su suegra saben más que el pediatra. Y al niño siempre le hacen falta vitaminas.
20. Cuando vea que el médico está a punto de despedirle, diga las palabritas mágicas: “y lo que más me preocupa, es el dolor en el pecho que siento cuando hago ejercicio…” o algo por el estilo
21. Cuando el médico le indique un tratamiento, pregunte : ¿y esto no será malo? O pregunte si no le hara interacción con la hierba de San Juan, uña de gato o cualquier cosa que usted tome recomendado por su vecina, que sabe tanto de medicina como su suegra y su madre.
22. Ponga siempre mala cara cuando le receten un genérico. Todo el mundo sabe que son peores que los de marca.
23. Si le pautan el medicamento de marca, más caro, ponga también mala cara. Total, el médico no tiene que comprarlos.
24. No conteste directamente a ninguna de las preguntas que le haga el médico, cuando lo examine quejese de dolor, de cosquillas o diga que le da verguenza que lo/a vean.
25. Al final de la consulta, comente que tiene problemas para dormir y si no le puede dar algun remedio para eso (generalmente diazepam)

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